Cómo pescar bacoreta y bonito a slow jigging cuando no comen arriba
Cómo pescar bacoretas y bonitos a slow jigging cuando no comen arriba: dónde buscarlos, qué equipo, jigs y colores llevar, cómo peinar la columna y cómo llevar el combate.
Índice del artículo
- Dónde buscar los pelágicos cuando no están arriba
- El equipo: lo que importa es el conjunto
- Trenzado y bajo de línea
- Qué jigs usar para pelágicos
- Colores: en consonancia con lo que comen
- La técnica: peinar la columna hasta encontrar la zona caliente
- La picada y el combate
- Cinco ajustes que marcan la diferencia
- Conclusión
- Autor
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- Info profesionales
- Comentarios
Introducción
Una pajarera, peces rompiendo y un lance a la mancha.
La pesca en superficie de bacoretas y bonitos es apasionante.
Pero hay días en que no rompe nada. Y los peces siguen ahí. Más abajo.
Ese es el día del slow jigging. En el vídeo te lo cuento entero; aquí lo tienes ordenado para volver a él cuando lo necesites: dónde buscar, qué equipo llevar, qué jigs y colores, cómo trabajar la columna y cómo llevar el combate.
Dónde buscar los pelágicos cuando no están arriba
Donde hay pez pasto, hay opciones.
El pez pasto se concentra en caídas abruptas, encima de las piedras, en pecios y en veriles. Ahí empieza la búsqueda.

Desde ahí, la sonda manda. La idea es aprender a leer tres señales:
- Rayas a media agua Indican peces de paso.
- Bolas de pez pasto que se abren y se cierran Intercaladas a media agua con espacios en blanco.
- Zonas donde suelen levantarse las pajareras Si ahí se levantan los pájaros, ahí suele haber pez pasto.
Son las zonas ideales para buscar bacoretas y bonitos en septiembre y octubre, y en primavera, cuando entran en el Mediterráneo.
El equipo: lo que importa es el conjunto
Lo que cuenta es el conjunto: caña, carrete, línea y jig trabajando juntos.
Dicho esto, la caña marca el carácter del conjunto. Para pelágicos buscamos una caña tubular, reactiva y con resiliencia. ¿Por qué tubular? Porque mueve el jig de forma más amplia y más agresiva, y a bacoretas y bonitos les gustan los jigs que trabajan a velocidad.
Entre nuestras preferidas están la Tailwalk Slow Bump y la Crazee SPJ, el modelo tubular específico de El Pez Rosa. Mueven de forma perfecta jigs de entre 80 y 200 g.
Para peces de 5 a 20 kg, un carrete como el Tailwalk Elan Wide Power 71BL cubre la mayoría de situaciones: tamaño 300 y 12 kg de freno.
Y a partir de ahí, eliges cómo quieres el combate:
- Más corto Sube a carretes más potentes, como el Studio Ocean Mark L30 o el Marfix C3.
- Más divertido Baja a un carrete algo más pequeño, como el Tailwalk Vilayer. El combate será muy duro, y también más divertido.
Trenzado y bajo de línea
Con peces de 5 a 10 kg, un PE 1,5 de cuatro hebras va más que sobrado. Usamos cuatro hebras porque coge menos agua en profundidad.
Si esperas peces de más de 10 kg, sube a PE 2,0 o 2,5, en torno a 0,24-0,27 mm. Con eso cubres la pelea: estos peces no buscan la piedra, pelean subiendo y bajando por la columna de agua.
Un truco que cambia mucho la lectura: trenzado de colores. Cuando pica, sabes en qué color te ha picado. Ojo, eso no es exactamente la profundidad: con jigs que pescan en oblicuo, después de diez vueltas de manivela puedes estar a 10 m del fondo o pegado a él, según lo tendida que vaya la línea. Por eso conviene controlar tanto el color como el ángulo.
En el bajo de fluorocarbono, entre 0,45 y 0,60 mm según el combate que busques y el trenzado que lleves. Para peces de 5 a 10 kg, un 0,45 va bien. Si pueden entrar peces de 10 a 20 kg, sube a 0,50, 0,55 o 0,60.
Mantén el bajo ajustado: con un jig ligero, una línea más fina deja el movimiento natural.
Qué jigs usar para pelágicos
No todos los jigs de slow valen para todo.
Los jigs en forma de hoja, muy planos, están diseñados para pescar el fondo. Para pescar pelágicos a media agua necesitamos jigs largos, tipo aguja.

Los que más nos gustan son el Deep Liner Super Rocket y el Gan Craft Coso Jig SL. ¿Qué tienen de especial?
- Bajan muy rápido Llegan a la zona sin que la corriente los arrastre demasiado.
- Abren muchísimo Al dar un golpe de caña apenas ofrecen resistencia al agua, así que el desplazamiento es largo.
- Vuelven rápido a su posición de pesca Caen y se recolocan sin perder tiempo.
La razón es sencilla. A media agua no sabemos a qué profundidad están los peces, porque suben y bajan. Lo que hay que hacer es cubrir la zona activa a la mayor velocidad posible. Un jig lento peinaría cada capa muy despacio, y los peces podrían pasar por encima o por debajo sin hacerle caso.
Como referencia, jigs largos de entre 100 y 250 g, según la profundidad a la que pesques.
Colores: en consonancia con lo que comen
El color tiene que ir en consonancia con el pez pasto: jureles, sardinas, caballas.
- Plateados Simulan el vientre de esos peces. Funcionan muy bien, combinados con azules o grises según lo que estén comiendo.
- Plateados con bandas blancas Otra base a tener siempre en la caja.
- Atractores, como el rojo En bolas de pez pasto muy apretadas, un pez de color distinto llama la atención y le facilita al depredador fijar el objetivo.

Unos días funciona mejor un color y otros días otro. Hay que ir probando.
La técnica: peinar la columna hasta encontrar la zona caliente
Cuando los peces no están localizados en una capa, lo que hacemos son recuperaciones prospectivas: peinar las distintas capas de agua a distintos ritmos.
En un fondo de 80 m, lo normal es peinar desde cerca de la superficie hasta unos 70 m y, en cada bajada, cambiar de velocidad y de ritmo. Muchas veces los peces están pegados al fondo cuando la sonda no marca nada, o pegados a la superficie. Cualquier zona es zona objetivo.

El movimiento base alterna lento y rápido:
- Tres o cuatro tirones lentos seguidos de recogidas rápidas.
- O una bajada con recogidas rápidas, intercalando cada cierta profundidad cambios de ritmo o una caída.
Lo más importante es alternar recogidas de velocidad media con recogidas rápidas o explosivas. La mayoría de las picadas llegan en los cambios de ritmo.
Cuando encuentres la zona caliente, céntrate en ella. Si ves pescado suspendido, trabaja esa capa. Si lo ves pegado al fondo, esa. Si está cerca de la superficie, no hace falta hacer el ciclo completo.
Muchas veces el pez sigue al jig desde el fondo y la picada llega a 10 m del barco.
Por eso, cuando recuperes la línea después de una pasada, haz una secuencia de 5 a 10 recogidas rápidas, una parada y otra recogida explosiva. Te sorprenderá.
La picada y el combate
Con recogida rápida, la picada suele ser violenta y explosiva. Y justo después, la línea se destensa.
Parece que has perdido el señuelo. No: el pez está nadando hacia la superficie a toda velocidad. Recoge rápido para no perder tensión, y prepárate, porque cuando vuelva a cargar te puede pillar desprevenido. Ajusta bien el freno antes de empezar la pasada y estarás preparado.
Para clavar, basta con mantener la tensión. Estos jigs suelen llevar cuatro anzuelos: cuando el pez tira del jig se clavan dos, y cuando gira y lo arrastra se clavan los otros dos en la mejilla. Lo que toca es mantener la tensión y trabajar el pez.

Durante el combate, sigue al pez y mantén la línea tensa. La primera carrera, desde que el pez sube a superficie, puede llevarle casi hasta el fondo. La siguiente será algo más corta, y así sucesivamente.
El momento clave llega cuando el pez está justo debajo del barco: se pone plano y empieza a dar vueltas. Ahí, calma. La bacoreta, cuando está vencida, sube y se queda parada en superficie. Si la fuerzas antes de tiempo, llega demasiado fresca, y es cuando puede rozar con el casco o el motor. Un equipo de slow está diseñado para mover jigs y para disfrutar del pez: aprovéchalo.
Cinco ajustes que marcan la diferencia
Si tuviera que quedarme con lo que más cambia una jornada de pelágicos a slow, serían estos cinco:
- Ritmo, no lentitud Un slow demasiado lento pesca menos. La mayoría de las picadas llegan en los cambios de ritmo.
- Jigs con caída rápida Son jigs para mover a gran velocidad y para llegar pronto a las capas. Así no pierdes tiempo en las bajadas.
- Toda la columna Mira la sonda y busca peces suspendidos a media agua o cerca de la superficie. Y al revés: cuando no hay pez pasto suspendido, las bacoretas muchas veces comen a ras de fondo.
- Freno que deja correr Las carreras hacia el fondo desgastan al pez. Estos peces no se encuevan como un mero: si corre, deja que corra. Ya parará y ya subirá.
- Paciencia donde hay pez pasto Puede que los peces no estén activos en ese momento. Si hay pez pasto, insiste: tarde o temprano pasarán por allí.
Conclusión
Busca la actividad, lee la sonda y peina toda la columna.
Jigs largos de entre 100 y 250 g según la profundidad. Velocidad media a rápida, alternada con recogidas explosivas. Y tensión constante durante todo el combate, sin apretar de más cuando el pez esté cerca.
Todos los jigs de los que hablamos los tienes en la tienda, y puedes pedirlos en tu tienda habitual. Si te queda alguna duda con el equipo, escríbenos y lo vemos juntos. Y si tienes algo que aportar, déjalo en los comentarios: aquí aprendemos todos.
Aprende. Pesca. Repite.
Recuerda, los que saben. Los que cuentan.
Aprende. Pesca. Repite.
Recuerda, los que saben. Los que cuentan.
Autor

@ramonj_canadas
Gerente de El Pez Rosa
Zona de pesca: Mediterráneo Andaluz.

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